Si tu viaje a la Ciudad de México también pasa por el paladar, el Centro Histórico es una parada obligada. A solo 20–30 minutos desde Flow Condesa, Flow WTC o Flow Suites Polanco, este corazón cultural concentra plazas emblemáticas, museos icónicos y mercados tradicionales, donde la cocina mexicana se vive como en pocos lugares.
Un recorrido que empieza en sus plazas
Caminar por el Centro es viajar en el tiempo. El Zócalo, una de las plazas más grandes del mundo, marca el inicio de la experiencia. Alrededor, edificios históricos conviven con fondas, restaurantes clásicos y cafés de décadas. Desde aquí, cada calle es una invitación a probar sabores que forman parte de la identidad del país.

Mercados que cuentan historias
Para entender la comida mexicana, hay que visitar sus mercados.
- Mercado de San Juan es famoso por su variedad de ingredientes y propuestas tradicionales: moles, salsas, guisos y productos artesanales.
- La Merced ofrece una experiencia más cruda y auténtica, con antojitos, frutas, chiles y cocina popular preparada al momento.
- Mercado Abelardo L. Rodríguez combina murales históricos con fondas que sirven platillos caseros como si estuvieras en casa de una abuela mexicana.
Aquí no se trata solo de comer, sino de observar, preguntar y dejarse guiar por los aromas.
Restaurantes clásicos que no fallan
El Centro también alberga cocinas legendarias donde la tradición se mantiene intacta. Cantinas históricas, restaurantes de comida corrida y espacios que han perfeccionado recetas durante generaciones ofrecen platillos como enchiladas, chiles rellenos, pozole, mole y postres tradicionales. Son lugares ideales para sentarte sin prisa y entender por qué la gastronomía mexicana es Patrimonio Cultural de la Humanidad.
Cultura entre platillo y platillo
Después de comer, el plan continúa. Museos como el Museo del Templo Mayor, Palacio de Bellas Artes o el Museo Nacional de Arte (MUNAL) están a pasos de distancia. La combinación de arte, historia y comida convierte la visita en una experiencia completa.
Regresa a Flow y descansa

Lo mejor es que, tras un día intenso de sabores y caminatas, regresar a tu hotel Flow es fácil y rápido. Ya sea para relajarte en tu habitación, planear la siguiente salida o simplemente bajar el ritmo, Flow ofrece el equilibrio perfecto entre exploración urbana y descanso.
En resumen
Explorar el Centro Histórico es sumergirse en la esencia de la cocina tradicional mexicana. Mercados, plazas y restaurantes se combinan en una experiencia auténtica, accesible y cercana a los Flow Hotels. Ideal para quienes quieren conocer la ciudad más allá de lo turístico y llevarse un recuerdo que empieza en el plato y se queda en la memoria.